¡Síguenos!Con 92.459% de actas contabilizadas, Keiko Fujimori conserva una ventaja mínima
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LIMA, PERÚ.— La segunda vuelta presidencial en Perú continúa sin un desenlace definido tras una jornada electoral marcada por cambios de tendencia y diferencias mínimas entre los candidatos. El analista internacional Daniel Zovatto expuso que los resultados de boca de urna y los conteos rápidos reflejaron una dinámica electoral altamente competitiva.
Los datos de Ipsos, realizados junto con Transparencia y NDI, mostraron inicialmente una ligera ventaja para Keiko Fujimori, con 50.7% frente a 49.3% de Roberto Sánchez en el boca de urna difundido al cierre de las mesas de votación el 7 de junio. Sin embargo, el conteo rápido integral al 100%, basado en la lectura directa de actas, revirtió la tendencia y ubicó a Sánchez con 50.3% contra 49.7% de Fujimori.
Un comportamiento similar registró Datum Internacional. Su flash electoral otorgó a Fujimori una ventaja inicial de 50.53% frente a 49.47% de Sánchez. Posteriormente, el conteo rápido colocó al candidato de Juntos por el Perú al frente con 50.14%, mientras Fujimori obtuvo 49.86%.
De acuerdo con el análisis estadístico, los cuatro instrumentos reflejan un escenario de empate técnico. El margen de error de ±1.9% impide considerar concluyente cualquiera de las diferencias observadas. Aun así, resulta relevante que ambas encuestadoras identificaran la misma reversión entre los primeros sondeos y los conteos rápidos.
Los resultados difundidos por la ONPE a las 7:00 horas del 8 de junio, con 92.459% de actas contabilizadas, mostraban a Keiko Fujimori con 50.180% y a Roberto Sánchez con 49.820%, una diferencia cercana a 63 mil votos.
La distancia entre ambos candidatos se redujo de manera constante durante la noche. Mientras que al 70% de las actas la brecha superaba los 700 mil votos, al 91.5% descendió a 113 mil 630 sufragios y posteriormente se ubicó en apenas 63 mil.
Según el análisis presentado, las actas pendientes provienen principalmente de zonas rurales e interiores del país, territorios que históricamente han mostrado una mayor inclinación hacia Sánchez. Además, unas mil 500 actas observadas fueron enviadas para revisión ante instancias electorales.
Por ahora no existe un ganador claro. Cerca del 7.5% de las actas aún debe incorporarse al cómputo oficial. A ello se suma el voto en el exterior y la revisión de las actas observadas, consideradas un elemento determinante para la definición final.
Zovatto señaló que Perú enfrenta nuevamente una elección presidencial extremadamente cerrada. Tras procesos similares en 2016 y 2021, el país vuelve a encaminarse hacia una definición voto por voto. Con el traspaso de mando programado para el 28 de julio, se anticipan semanas de elevada tensión política y electoral.


